La moda española vive uno de sus momentos más sólidos, diversos e internacionales. Pero detrás de cada colección, de cada desfile y de cada prenda que conquista pasarelas y escaparates existe un universo mucho menos visible: el de los oficios artesanos, la innovación responsable y el talento que mantiene viva una industria capaz de combinar tradición y vanguardia como pocas.
Con esa premisa se celebró en el Gran Teatro Príncipe Pío de Madrid la tercera edición de los Premios Academia de la Moda Española, organizados por la Fundación Academia de la Moda Española (FAME) junto a RTVE. Una cita que ya se ha consolidado como el gran reconocimiento anual al sector y que este año reunió a más de 900 invitados entre diseñadores, empresarios, artesanos, modelos, artistas, instituciones y representantes del mundo de la cultura.
Lejos de convertirse únicamente en una ceremonia de premios, la gala reivindicó el enorme patrimonio humano que sostiene la moda española. El hilo conductor de esta edición fueron precisamente los oficios artesanos, aquellos que rara vez ocupan titulares pero que resultan imprescindibles para que una idea termine convirtiéndose en una pieza única.
Costureras, patronistas, tintoreros, bordadoras, fotógrafos, alpargateros, cesteros, engastadores, estilistas o planchadoras fueron protagonistas de una noche que buscó reconocer su trabajo, dignificar estas profesiones y, sobre todo, despertar nuevas vocaciones que aseguren su continuidad en el futuro.
Los grandes nombres de una edición que confirma el excelente momento del diseño español
Los más de 130 miembros de la Academia de la Moda Española fueron los encargados de seleccionar a los ganadores entre las propuestas desarrolladas durante 2025. El resultado refleja un panorama creativo plural, donde conviven casas históricas, empresas consolidadas, proyectos emergentes y nuevas formas de entender la moda.
Uno de los grandes reconocimientos de la noche fue para Isabel Sanchís, distinguida con el premio a Mejor Colección por su propuesta Spring Summer 2026. La diseñadora valenciana continúa consolidándose como una de las grandes referentes de la alta costura española gracias a una identidad propia basada en la elegancia, la excelencia técnica y un lenguaje creativo que ha conquistado también los mercados internacionales.
En el ámbito empresarial, Lola Casademunt recibió el galardón a Mejor Proyecto Empresarial, un reconocimiento que pone en valor la extraordinaria evolución de una firma que ha sabido transformar una empresa familiar en una marca con fuerte presencia internacional, sin perder su personalidad ni su estrecha conexión con el diseño español.
La excelencia en el calzado volvió a demostrar por qué España sigue siendo una referencia mundial gracias al premio concedido a Pedro García, cuya colección Essentia, 100 años de Pedro García fue distinguida como la Mejor Colección de Calzado y Marroquinería. El reconocimiento coincide además con el centenario de una empresa familiar que representa como pocas la unión entre innovación, tradición artesanal y calidad.
La diseñadora y joyera Helena Rohner obtuvo el premio a Mejor Colección de Joyería y Accesorios por su colección Primavera-Verano 2026. Paradójicamente, su talento estuvo presente dos veces durante la gala, ya que también es la creadora del trofeo entregado a los premiados: una escultura inspirada en uno de los icónicos tocados de novia de Cristóbal Balenciaga, convirtiendo el propio galardón en una pieza de diseño y homenaje a la historia de la moda española.
En el terreno de las presentaciones creativas, Juan Vidal fue reconocido por el desfile de su colección Me quiere, no me quiere, mientras que Naranjo y ManéMané recibieron el premio a los Nuevos Formatos, reflejando cómo la comunicación de la moda continúa evolucionando hacia experiencias más inmersivas y colaborativas.
La sostenibilidad también ocupó un lugar destacado. Pyratex fue premiada por su innovador proyecto Pyratex Solea, una nueva cadena de suministro basada en algodón español que demuestra que innovación y responsabilidad pueden avanzar de la mano para transformar el futuro de la industria textil.
El premio al Talento Novel fue para Habey Club, confirmando la apuesta de la Academia por impulsar a una nueva generación de diseñadores que representan el relevo creativo de la moda española.
Entre los reconocimientos institucionales destacó el concedido a la Fundación Museo Cristóbal Balenciaga, distinguida como Embajadora de la Moda Española, así como el premio a Mercedes-Benz Fashion Week Madrid, reconocida por su labor de impulso y difusión del diseño nacional durante décadas.
Por su parte, Atelier Mariana Barturen recibió el premio a las Altas Artesanías Aplicadas a la Moda por su exquisito trabajo floral, un reconocimiento que resume perfectamente el espíritu de esta edición: celebrar aquellas disciplinas artesanas que convierten la moda en auténtica cultura.
Dos premios que emocionaron a toda la industria
Si hubo dos momentos especialmente emotivos durante la ceremonia fueron la entrega del Premio de Honor y del Premio Internacional.
El Patronato de la Fundación Academia de la Moda Española concedió el Premio de Honor a Adolfo Domínguez, coincidiendo con el 50 aniversario de la firma. El reconocimiento pone en valor una trayectoria que transformó para siempre la moda española.
Adolfo Domínguez fue pionero en la internacionalización del diseño nacional, el primer creador español en abrir tiendas en el extranjero durante los años ochenta y en industrializar la moda de autor. Su histórico lema "La arruga es bella" no solo revolucionó la estética de toda una generación, sino que introdujo una nueva manera de entender la elegancia desde la naturalidad y la autenticidad.
El Premio Internacional recayó en Manolo Blahnik, una de las mayores leyendas del calzado mundial y un auténtico embajador del diseño español. La Fundación quiso destacar no solo su extraordinaria proyección internacional, sino también su profundo compromiso con la artesanía, ya que continúa dibujando personalmente cada uno de sus diseños y esculpiendo las hormas de madera de sus zapatos, manteniendo vivo un proceso creativo profundamente artesanal.
Mucho más que una gala
La presencia de figuras como Ágatha Ruiz de la Prada, Roberto Verino, Ana Locking, Francis Montesinos, Arturo Obegero, Juan Vidal, Isabel Sanchís o Moisés Nieto confirmó el respaldo de toda la industria a unos premios que ya se han convertido en una cita imprescindible.
La alfombra roja, retransmitida por RTVE, mostró una fotografía del extraordinario momento que vive la moda española, reuniendo también a modelos internacionales, deportistas, actores, músicos y creadores de contenido que contribuyen a amplificar el valor cultural del diseño nacional.
La música volvió a establecer un diálogo natural con la moda gracias a las actuaciones de Mahmood, Mayo y Kany García, reforzando el carácter multidisciplinar de una ceremonia que apuesta por conectar creatividad, cultura e industria.
Un sector que mira al futuro sin olvidar sus raíces
La tercera edición de los Premios Academia de la Moda Española confirma que el sector atraviesa una etapa de madurez en la que creatividad, empresa, sostenibilidad y patrimonio conviven con naturalidad.
Más allá del brillo de una alfombra roja, esta gala recordó que la moda española es una poderosa industria cultural capaz de generar empleo, proyectar la imagen del país en todo el mundo y preservar un legado artesanal único.
Reconocer a quienes diseñan, producen, investigan, innovan y mantienen vivos los oficios tradicionales significa también proteger el futuro de una industria que continúa demostrando que la excelencia nace del equilibrio entre el saber hacer heredado y la capacidad de reinventarse.
Porque la verdadera fortaleza de la moda española no reside únicamente en sus grandes nombres, sino en todas las manos que, puntada a puntada, siguen construyendo su prestigio internacional.
Fotografías. FAME / Eduardo Rawdriguez













