Es todo un placer entrevistar a una visionaria dentro del
mundo de la moda, una mujer que ha compartido la esencia que posee y lo que
tanto le apasiona.
Elena Estaun es la única artista dentro de su
familia, por parte de madre son deportistas y por parte de padre son
empresarios, ella ha sentido esa pasión por el diseño desde siempre; pero su
talento era innato en relación con todo lo que implicaba la creación de las joyas.
Con el tiempo al combinar mis chupas de cuero, mi rollo con
las joyas, comprendí que no podría ser tan difícil extenderlo a todo el cuerpo,
comencé a combinar las joyas con el tema del vestir y esto sucedió desde
mediados del año pasado.
Ella comenzó con objetos que encontraba y empezaba a diseñar
sobre ellos; las caracolas, los huesos y algunas piezas antropológicas fueron
la base para crear diseños con el mayor respeto que siente por los animales. Elena Estaun es una diseñadora que siempre ha sentido gran motivación por viajar, conocer las costumbres, el arte de diversas culturas e incrementar de ese modo su visión creativa
Soy muy amante de los animales y pienso que la única manera
de llevar una pieza sin hacerles daño, era imitando la forma del animal. Existe
el electroforming que es una técnica que nos ayuda a quitar peso a
las joyas y representar la belleza orgánica animal.
Me gusta conocer la joyería de las tribus, buscar
ornamentos que cubran el cuerpo… Había un diseñador en Nueva York que me
inspiraba mucho. Cuando vivía ahí, estaba rodeada de artistas; trabajé en un
taller en la 47 con joyeros que me enseñaron las diversas técnicas e hice mis
primeros diseños…
Nos comenta que fue a ver una exposición de joyas en Nueva
York, a buscar información y salio desencantada porque creía que jamás podría
exponer en un lugar así, pero su talento hizo posible que todo diera un giro
que no se lo esperaba.
Elena es de una isla de Ibiza, radicó gran parte de su vida
ahí y en Nueva York; estos dos lugares influyeron en el diseño. Por un lado
tenemos el lado urbano que ella considera la mecánica y el lado de la isla a la
cual considera fósil y la fusión de ambos aspectos es el resultado que vemos en
sus creaciones, que surgieron de una pequeña idea.
Me acuerdo ir en bici a
un mercadillo vintage y comprar un montón de llaves antiguas y
no saber que hacer pero las compre y las puse en un collar, y me dije: Este diseño
lo puede hacer hasta una niña de unos cinco años… ¡Tengo que esforzarme
más!
Recuerdo que se me partió una llave al soldarla y me lo puse
como un anillo y luego pensé: ¿y si encuentro llaves más pequeñas y puedo hacer
más anillos?…
En el taller me dijeron: Tú ¿estas viendo, lo que estas
haciendo?. Esto es un concepto, estas llevando una llave a un anillo; ¿Sabes
cuantos podrías hacer? tendrías que patentarlo…. Y esto fue hace diez años….
Estas primeras creaciones siguen formando parte de sus
colecciones, las primeras, las originales llevaban diamantes que empezó a
comprar en el distrito de las joyas en Nueva York y algunas se los regalaban
porque trabaja para muchos joyeros.
Elena cuando volvió a España, presentó su proyecto final de
carrera, ella estudiaba Marketing de Moda.
En vez de presentar diseños de ropa, presente joyas y me
preguntaron: ¿Qué hacia estudiando? Que debería ya haber montado la marca.
Comencé a vender en tiendas en Nueva York, trabaje de
estilista y empecé a diseñar hasta que me llamaron de Madrid y volví.
Cuando volvió de Nueva York recupero sus viajes, ya que le
era difícil vivir en Estados Unidos. Se instaló en Ibiza, volviendo
de esta forma a las playas, a la naturaleza; Elena valora todo lo que vivió en
Nueva York, todo ese esfuerzo y ese conocimiento que adquirió y supo
encontrarse a si misma, como ella indica: “En Nueva York te pierdas o te
orientas”
Soy muy salvaje de por si, por mi pelo, por mi
manera de vestir, soy muy de leopardo... Mi sueño era ir a África y diseñaba ya
pensando en África sin haber estado ahí.
Así que hace dos años me fui por todo Sudáfrica, por Namibia y Ciudad
del Cabo; me volví loca, ahí la inspiración se convirtió en realidad, al
encontrar todo lo que me había imaginado... Fue un choque de inspiración y hasta
ahora me dura.
La firma de Elena Estaun tiene como imagen
al Racumm y las mujeres que forman parte de la esencia
Elena Estaun, poseen características muy marcadas. La gran mayoría de sus
clientas son de clase social alta; pero todas las que adquieren las joyas de la
firma, son mujeres con mucho carácter, seguras de si mismas.
Todo su trabajo es constante y es consciente que es
complicado porque no siempre se valora todo el esfuerzo que existe detrás de
cada diseño, que no todo se basa en montar una colección, realizar un desfile;
existe muchas horas. Y como ella indica: “Es difícil satisfacer el ego de un
diseñador.”
Yo diría que he conseguido lo que quería… Además de que el
producto es de lujo y recordemos que las joyas no son algo
que esta en demanda, porque no es una necesidad; es un capricho y es
casi difícil vivir vendiendo un capricho.
Llegue a Barcelona hace más de tres años y había gente que
me conocía de oído y ahora no preguntan quien es el diseñador, simplemente ven
la joya y saben que es mío. Y lo que valoro es que se me ha reconocido por mi
trabajo, no por mi nombre y ese es el sueño de un diseñador.
Actualmente Elena Estaun tiene como objetivo seguir creando redes comerciales en los
Ángeles y Nueva York.
Ella participó en la XX edición del 080
Barcelona Fashion con su colección “Ethnic Vibes” con la cual fue premiada a la mejor colección. Y en la XXI edición, volvió a
impactarnos con su “Atmosphere”, que fue la esencia pura de la diseñadora.
Es una mujer que valora el trabajo de todo su equipo y lo
que implica sus creaciones, y siendo consciente de ello, siente que tiene que
tomar otros rumbos.
Trabajé con más de cuarenta fabricantes para el desfile y lo
diseñe todo, pieza a pieza desde los zapatos hasta lo que llevan en el pelo. En
esta última colección hemos sacado la línea de hombre y mi objetivo es
internacionalizarme otra vez. Empecé en Nueva York y quiero acabar en Nueva
York, siento que ya he hecho todo en España, porque en un momento ya la moda es
incomprensible, porque voy avanzada, porque vengo de una mentalidad americana,
que no es malo ni bueno, a lo mejor malo por que no la comprenden y por ello no
lo adquieren.
Elena Estaun con ambas colecciones nos ha
permitido conocer más sobre ella, sobre su visión y como la fusión de diversas
piezas puede causar un efecto visual de elegancia, sofisticación, logrando
sacar el lado más enérgico de cada uno. Ella nos comenta cual es la filosofía
de sus creaciones.
“Ethnic Vibes” es la metamorfosis de la mujer a través
del tiempo, una misma mujer desde la evolución que ha tenido en nuestra
sociedad, desde el paleolítico, hasta una mujer del Manhattan del
futuro del 2217; donde prácticamente es tan perfecta que no se
puede resetear y con una misma marca que puede atravesar cuatro
etapas.
“Atmosphere” es la última colección y es la nueva era, lo
que hay en el futuro, esta compuesto por cuatro secciones que
conviven en el planeta de Elena Estaun, y conviven por la supervivencia de
la moda, es una lucha de etnias por la supervivencia de un estilo, todo bajo
una misma firma.
Todos los desfiles van enfocados de la misma manera. Creo
que nunca se puede entender un desfile sin poder explicarlo.
La diseñadora ama todo cuanto hace, le fascina su trabajo;
le han ofrecido diseñar para otras marcas y las ha rechazado porque siente que
no puede trabajar para otra persona, implicarse tantas horas como lo hace para
sus diseños. Elena es una mujer con una energía positiva, amante del arte, de
los detalles que suelen formar parte de sus tiendas y que son su sello de
identidad.
Mi hobbie era hacer joyas y ahora es mi profesión,
mis diseños tienen que satisfacer… Mis clientas vienen y me dicen vísteme,
buscan que les recomiende que ponerse, así que tengo que ir por facetas
como sicóloga, como artista, como empresaria, aunque soy más empresaria
que artista; busco ser más artista.
Elena es una mujer extrovertida, es muy segura a la vez que
tímida, tiene mucho carácter, es muy emocional; suele preocuparse por todo el
mundo, como ella menciona es un poco workaholics y existen detalles
que le gustaría cambiar y comparte algunos detalles que le hacen feliz.
Soy deportista, por lo menos lo era, soy muy impaciente; lo que
cambiaría es el disfrutar más de cada momento, aprender a apreciar mucho
más todo lo que tengo y no agobiarme en el proceso.
Tengo 34 años y nadie me ha enseñado a llevar una empresa, y
tengo que aprender a aprenderlo a gestionar...
Soy muy amante de la fotografía y de los graffitis,
ambos mundos...¡El urbano y el étnico, son mi equilibrio!
Me emociona un nuevo destino donde no haya estado, viajar
por placer, cenar con mis amigas. Me emociona un diseño que salga a la
perfección, que tenga todo lo que he pensado, me gusta divertirme,
reírme y momentos con la familia.
Me apasiona bailar, iba a ser bailarina profesional, me
gusta el hip hop y el jazz…
Toda esa energía de esta joven diseñadora, nos invita a
tomar las riendas de nuestras vidas y atrevernos a transitar caminos diferentes
para lograr nuestros proyectos.
Que se arriesguen, yo salí, yo me fui muy joven de casa; la
familia te enseña sus valores, pero luego piensas que si te quedas no obtendrás
lo que quieres. Desde joven sabia que no todo viene dado en la vida, me fui a
experimentar, a bailar en Londres, a trabajar de camarera; porque si algo
se quiere es necesario vivir de todo. Al final tienes que vivir.
Es una experiencia haberla conocido y ver ese brillo cuando
nos hablaba de sus diseños, de sus proyectos y de la fuerza de su pasión. Elena
nos deja en unas frases lo que comprende su firma y ella como diseñadora.
Elena Estaun como diseñadora es; querer es poder. Elena
Estaun como firma, es un diseño conceptual que se define por su entidad
transgresora, urbana y étnica que define un nuevo concepto de elegancia.
Entrevista y Fotografías realizadas por Karina Casquero Ch.